Es verdad, es nuestra naturaleza, no somos desarrollados y somos pocos en numero e incluso a veces debemos sacrificar nuestras reservas naturales pero con un proposito éticamente irreprochable e incluso aún mas con argumentos cuantificables y solidos en términos metodológicos respecto de la conveniencia del proyecto.
Así no hay dudas al respecto, Hidroaysen debe ser construido, aún cuando no queramos perder esos hermosos parajes o nuestro pequeño país estara atentando contra la vida y el desarrollo de sus propios ciudadanos.
Lo que debiéramos tener claro en primera instancia es que el Costo Marginal de las centrales hidroeléctricas es menor que el Costo Marginal de las centrales térmicas o de ciclo combinado de gas y carbón. Así entonces el costo de la energía producida por centrales hidroelectricas siempre será mas conveniente para el país puesto que en definitiva un mayor costo de producción por la entrada en punta de energías más costosas se reflejara en un alza de tarifas para el consumidor final.
A modo de ejemplo en la fijación tarifaría cuando hay un año hidrológico malo la disminución de la cota del lago Laja incrementa las tarifas reflejando así la escasez de agua embalsada y por lo tanto la disminución en el potencial de generación de energía a costos marginales menores. Los efectos de un alza de tarifas son claros en la reducción en el consumo de energía eléctrica o mayores costos en el procesamiento de productos, que en definitiva son sustentados por los ciudadanos.
Así entonces debemos convenir en que un proyecto que provee de energía a bajos costos es un proyecto que tiene beneficios sociales netos para el país.
Un argumento que se ha esgrimido en contra de las centrales Hydro es que hay tecnologías alternativas con Costos Marginales similares o menores, sin embargo si uno revisa la Curva de Duración de Carga encontraría que la mayor parte de los KW de capacidad disponibles en horas punta son aportados principalmente por centrales hidroeléctricas, igualmente si revisamos el consumo en KWH debiéramos encontrar un patrón similar. Nuevamente la pregunta para el país es :
¿ Cual es el Costo de substituir la energía hidroeléctrica por otras alternativas supongamos, energía mareolica o eólica ?
Una primera respuesta es que los costos serían muy altos puesto que las tecnologías disponibles aún no son capaces de proveer de energía a escalas suficientes para abastecer el consumo actual de la población chilena que hoy día alcanza a 15 millones de personas y menos generar economías de escala que permitan acceder a los sistemas de despacho de carga con Costos Marginales más bajos que la energía hidroeléctrica. Así entonces parece inevitable que es un imperativo para los seres humanos transformar los recursos naturales para sobrevivir y alimentarnos.
Una segunda consideración es que hoy la proporción de energía hidroelectrica sustenta entre un 40% a un 50 % del consumo del país en tanto que la energía térmica (más cara) representa entre un 30% a 40%. Así la mayor disponibilidad de potencia a firme por Hidroaysen reduce el uso de centrales térmicas que normalmente operan en punta, pero que sin embargo no pueden dejar de operar por determinados períodos porque hay costos de setup y porque sólo así se mejora la seguridad del sistema electrico. Una mayor capacidad hidroelectrica reduciría los requerimientos de entrada de centrales térmicas a un Costo Marginal mayor e incluso evitaría la puesta en marcha de aquellas que están operando exclusivamente para dar seguridad al sistema.
Esto es especialmente importante puesto que los ambientalistas hoy en día no sólo reclaman por el uso de Centrales Hydro en la cuenca de Aysen, sino que además los slogans dicen : “No + centrales Hidroelectricas” , esto es de ningún tipo. Si no existieran razones y fundamentos económicos sólidos de la importancia de ejecutar proyectos de esta naturaleza, ello significaría paralizar un país completo que sustenta gran parte de su consumo en este tipo de generación.El uso y asignación de los recursos naturales se hace cada vez más importante y en especial porque deben ser discutidos en términos del Costo Alternativo que podría significar para el país el dejar de realizar obras que son indispensables para desarrollar actividades económicas en forma eficiente y proveer de energía a costos cada vez menores. Para entender el tema quizas habría que mencionar que si no hubieran Centrales Hidroelectricas, las tarifas de energía serían prohibitivas y los mas afectados serían los más pobres que no podrían hacer uso de servicios tan esenciales como la luz o bien los de entretenimiento y educación como son la televisión y los computadores.
Sin embargo hay que ser respetuoso de los ambientalistas porque ellos hablan por los árboles y la fauna que nada puede decir y a menos que alguien como ellos cuide el lote completo, nada mejorara. Sin embargo hay que entender que habiendo argumentos científicos e incluso de amor a la tierra , estos se vuelven éticamente irrelevantes frente a una posición que respeta la vida humana, toda vez que fallas en el suministro de electricidad por no contar con las facilidades necesarias podrían redundar en la perdida de vidas humanas en hospitales, accidentes en la vía pública e incluso provocar epidemias por malas condiciones higienicas. Baste recordar que durante el terremoto de 1984, la ciudad de Santiago estuvo una semana sin electricidad lo que impedía en muchos casos que los elevadores pudieran suministrar agua potable en edificios de alta densidad.
Encontre esta vieja película que vi hace mucho tiempo atras en los años de colegio y que se llama "The Lorax" [( 4 ) y ( 5 )] y que hace referencia a la sobre-explotación indiscriminada de arboles y que en conjunto al desarrollo de tecnologías podría llevar a la destrucción completa del medioambiente más proximo y al menos nos hace meditar respecto a la posición de los ambientalistas. Por supuesto este no es el caso de Hydroaysen aunque siempre hay sentimientos encontrados cuando uno piensa en las más de 5.000 Há de Flora y Fauna que quedaran inundados y que perecerán si nadie les avisa.
Una vez conocí una hermosa y sencilla alemana, hada del bosque que convencida de la necesidad de proteger Aysen, se dirigió a mi y me dijo “toma mi vida si quieres pero no a este hermoso bosque ni a mis pequeños amigos los animales que viven en el” y entonces uno se pregunta cual es el valor intrínseco asociado a una causa como esta si es que hay un grupo importante de personas dispuestas a defender la naturaleza con tanta decisión y si Aysen es la alternativa técnica más razonable o si existen otras cuencas hidrograficas en donde el valor intrínseco de el conjunto o vector de atributos [Paisaje, Vida Natural, Terrenos, Vegetación, Vida Animal, ... , Sotobosque] sea menor que en este caso y así entonces proteger la vida de esta hermosa mujer y quizas si no fué un pecado el protegerte demasiado para que no te hirieran con el ritmo vertiginioso del progreso.
Lo que uno tendría que preguntarse entonces es cuanto estarían dispuestos a pagar los ambientalistas a la sociedad para que este proyecto no se hiciera y claramente esto debiera ser al menos el Valor Presente Neto Social del Proyecto y entonces el país y los inversionistas estarían dispuestos y gustosos a buscar nuevas ubicaciones para la construcción del proyecto. Esto es especialmente importante a menos que se desarrollen metodologías que permitan cuantificar seriamente los efectos ambientales que se argumentan y que pudieran revertir la situación en términos de externalidades económicas negativas desde un Valor Social Presente Neto positivo a uno negativo.
Sin embargo hemos llegado a un punto en donde todos los argumentos técnicos y económicos ya han sido considerados y los indicadores de evaluación de los proyectos muestran un Valor Presente Social Positivo > 0 , el Valor Presente Privado Positivo > 0 y un informe de Impacto ambiental favorable y entonces estamos frente a un dilema ético, en donde ambas posiciones contrastan argumentos bien fundamentados, pero la solución obedece a elementos de carácter distinto que tienen que ver con la vida humana en sus diferentes dimensiones.
Es así como la última instancia de discusión es en donde más allá de los argumentos técnicos, el país debe decidir entre la preservación de un conjunto de atributos del ambiente que son gratos a los ojos de los seres humanos y que contrastan con el hambre y la miseria producto de la carencia de energía si es que el país no invirtiera el 29 % de sus reservas naturales en generación de energía. Es un dilema ético porque ambas partes tienen argumentos validos y atendibles, sin embargo la sociedad debe tomar una decisión en términos de sacrificar unos por otros o bien los otros por los unos y es por eso que aquí se contrasta la propia vida humana a cambio de aquellas cosas que constituyen su esencia y que son el patrimonio humano constituido por esos parajes que en nuestras mentes no quisieran morir y que no quisieramos perder.
Hablamos de vidas humanas porque es exactamente lo que ocurriría si el país no puede cumplir con el suministro de energía que es necesario para las actividades de los hombres y que les permiten obtener salud, educación y alimento para sus familias.La substitución de generación Hidroeléctrica por generación termoeléctrica no puede ser pensada uno a uno en términos de capacidades, esto es, una central hidroeléctrica de 500 KW a cambio de dos termoeléctricas de 250 KW cada una y esto es así porque hay un problema económico de por medio y que está dado por el costo al que puede ser producido cada KWH consumido por la sociedad.
Finalmente los argumentos de los ambientalistas no sólo están direccionados al conjunto de atributos de geografía, flora y fauna que se pierden por el ambalsamiento del agua, sino también al efecto de la emisión de gases de carbono (greenhouse gases) que se incrementa por la deforestación ya sea por corta o en este caso por la inundación de terrenos para el embalse de las aguas
“It takes centuries for young trees to re-absorb the greenhouse gases released from logging the old-growth forest”, Donnella Meadows [Ver ( 6 )]
El argumento de Donella Meadows (cuando contrasta "The Truax" como respuesta a "The Lorax") nos permite reflexionar respecto a la validez de este y nos conduce a hacer una proyección retrospectiva y pensar en un Plan de Reforestación del Bosque Nativo, de manera tal que el numero de árboles en edad de corta sea exactamente igual o mayor a la cantidad de árboles que vamos a tomar cuando el costo alternativo sea igual a la tasa de crecimiento del recurso. Así, no esta lejos el día en que especies nativas de 40 o 50 e incluso 100 años de edad puedan ser explotadas sin alterar el ecosistema por empresas con horizontes de vida que les permiten evaluar operaciones y reservas de recursos a largo plazo, de manera tal que sólo se corta el incremento neto del arboretum.
Bajo un extricto programa de manejo y conservación no hay perdidas en la capa de ozono ni habría efecto invernadero y de esta manera hemos dado solución al problema del recalentamiento de la tierra. Por último habría que recordar que las aguas downstream (aguas abajo) son liberadas inmediatamente al caudal del río y pueden ser asignadas vía precios nuevamente para cultivo o incluso actividades de turismo.Quizas esto queda mas claro si se revisa el Tour virtual que cita las obras en Hydroaysen en "Baker 1" [ Ver ( 2 )]Recordemos que si los ambientalistas hubieran cobrado fuerza en los años 50′ este país sencillamente no tendría Centrales Hidroeléctricas, energía y ni siquiera luz y por lo tanto hay consenso en que si el país no transformara la naturaleza para proveerse de los elementos básicos para su subsistencia, y este es el caso, el país condenaría a sus habitantes a perecer no en el largo plazo, sino en un plazo de no más de 20 años.
Referencias
( 1 ) Propuestas Energeticas - Hugh Rudnick - Radio Duna 09-09-2009
( 2 ) Proyecto Hidroaysen
( 3 ) Global Warming
( 4 ) The Lorax - Wikipedia
( 5 ) The Lorax - Versión completa - YouToube
( 6 ) The Lorax and the Truax — Hey, Can We Talk? - Donella Meadows
( 7 ) Felipe Vasquez Lavin- Ph.D. UC Berkeley - Diario El Sur 04-09-2009
( 8 ) Hirshman and the Value of Working, Round Two - The Washington Post

